15 may. 2017

Así será la industria del futuro con el 'boom' de las impresoras 3D

La compañía Stratasys presenta en la feria Rapid+TCT celebrada en Pittsburgh (Estados Unidos) una plataforma informática que permite industrializar la fabricación aditiva y multiplica por 35 la capacidad de los sistemas actuales.

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Es cierto. Todas aquellas novedades tecnológicas que sustentan la idea de que no hay época de innovación como la actual, existen desde hace más de 20 años. El secreto es que este es su momento de eclosión. Y que, juntas, impulsan la IV Revolución Industrial. Pocos ejemplos, en este sentido, hay más representativos que el de la impresión 3D.

Esta tecnología se ha colado de lleno en muchos sectores de la industria. Sin embargo, los fallos en la unión de las capas de los materiales impresos, así como la falta de máquinas capaces de imprimir piezas de calidad para uso final y los problemas de escalabilidad, la han limitado hasta ahora como una herramienta para diseñar prototipos. Pero nadie se rinde. Prueba de que la investigación y el empeño persiste, ha sido el evento Rapid+TCT celebrado en Pittsburgh (Estados Unidos) sobre impresión 3D, al que ha acudido INNOVADORES. La compañía Stratasys, ha presentado allí una plataforma de fabricación aditiva estructurada en un modelo de celdas y diseñada para la producción ininterrumpida.

«La gran promesa de la impresión 3D es la habilidad de customizar cada artículo para que sea diferente», explica el director de Habilitación de Ventas de Stratasys, Roger A. Kelesoglu. «Esta es una gran oportunidad, pero si sólo se pueden hacer pequeñas cantidades es difícil tomar ventaja». Por eso Stratasys centra la estrategia en «la calidad de la impresión y en la habilidad de escalar de su nueva plataforma Continuous Build 3D Demonstrator, que permite pasar del par de unidades que los clientes necesitan prototipar a los miles que pueden empezar a usar».

La solución lanzada por Stratasys en Pittsburgh se propone resolver los factores que hoy estancan la impresión 3D y, de paso, mostrar un nuevo modelo de fabricación en la era digital. Lo hace con la incorporación de la automatización, un software de inteligencia artificial basado en la nube y la producción ininterrumpida sin apenas intervención humana. «Uno de los conceptos básicos es que no mandas una petición de impresión a una máquina, sino que lo haces a una capacidad virtual que, mediante el cloud, decide cuál es la mejor manera de producirlo», comenta Roger A. Kelesoglu.

Las órdenes se mandan a una plataforma informática suficiente inteligente como para gestionar el flujo de trabajo entre las impresoras que forman el conjunto. Continuous Build 3D Demonstrator utiliza módulos base de tres impresoras en una columna o tres por tres columnas. Y se pueden combinar tantos módulos como se quiera. Ganan «capacidad de impresión remota» y ofrecen la opción de automatizar y gestionar los sistemas «sin intervención manual de un operador».

«El sistema comienza la impresión automáticamente y cuando está acabada, expulsa la pieza y empieza a imprimir aquella que está en la cola de trabajo», desgrana el Chief Innovation Officer de Stratasys, Scott Crump. Si una celda de impresión falla, el trabajo se redirige automáticamente a la siguiente celda disponible.

La clave es la nube. Ya no sólo por dotar al proceso de una eficiencia y una inteligencia imposible en sistemas tradicionales de fabricación aditiva, sino porque fomenta la aparición de un nuevo modelo de negocio: usar impresoras 3D en la fábrica como servicio. «Algunos de nuestros clientes operan así», profundiza Kelesoglu. «De modo que puedes hacer una petición y ésta puede ser mandada a diferentes sistemas dentro de distintas instalaciones de producción. La petición no necesita saber qué es lo que hay detrás, sino cuáles son las capacidades de producción, y por eso la nube es importante».

En principio piezas hechas de plástico ABS, pero la estrategia se basa en escuchar las demandas y necesidades de los clientes para añadir otros muchos materiales. Y preparar el plan comercial. Si una impresora Standalone es capaz de producir 100 piezas en 16 días, un módulo Demonstrator alcanza las 3.500.

El calificativo 'demonstrator' en el nombre de la plataforma no es baladí. La solución es un invento sin fecha de lanzamiento oficial, pero que ya usan varias empresas que facilitan feedback a Stratasys.

Una de ellas es la Escuela Superior de Arte y Diseño de Savannah (SCAD), en Georgia, a la que la plataforma le ha permitido incluir la impresión 3D en el plan de estudios. In'Tech Industries, proveedor de servicios del sector, ha aprovechado el flujo de trabajo automatizado de la solución para entregar una gran cantidad de piezas idénticas o mixtas el mismo día. Por su parte, Fathom usa la tecnología con clientes que emplean la impresión 3D para piezas de uso final, como la industria aeronáutica.

El Continous Build 3D Demonstrator compartió protagonismo con otro anuncio de Stratasys, que extiende su partner estratégico con Desktop Metal para acelerar la adopción del metal en la industria. Esta unión persigue unir el potencial de ambas empresas para ampliar la accesibilidad y el uso de este material en impresión.

Fuente: El Mundo