13 jun. 2017

Nuevo material elástico para la próxima generación de wearables de salud

Desarrollan un nuevo compuesto conductor que se adapta a la piel y mantiene sus propiedades eléctricas incluso cuando se dobla o estira hasta dos veces su extensión.

material_nuevo_wearables_cetem

Un equipo de investigadores de EE.UU., China, Corea del Sur, Canadá y Reino Unido ha publicado en la revista Science un estudio que da a conocer una novedosa tecnología de materiales semiconductores que consigue mantener la conductividad eléctrica incluso cuando se estiran hasta el doble de su longitud habitual.

Y es que los wearables ya se han convertido en toda una tendencia, con gran potencial dentro de la electrónica de consumo. Pero, pese a la proliferación de relojes y pulseras inteligentes, todavía subsisten cuestiones de funcionalidad que deben solucionarse debido a la incapacidad de este tipo de gadgets de operar correctamente cuando intentan adaptarse al movimiento de nuestro cuerpo. 

a agencia Sinc recoge que tradicionalmente se han venido empleando materiales derivados de la silicona para crear estos dispositivos, pero resultan demasiado rígidos y frágiles. Y, aunque hay maneras de aumentar la flexibilidad, manteniendo al mismo tiempo sus propiedades conductoras, el coste de fabricación se encarece tanto que hasta el momento no se han desarrollado nada más que prototipos. 

Los responsables de este nuevo trabajo han utilizado otra forma basada en “polímeros con capacidades elásticas”. Se trata, según han explicado, de polímeros semiconductores, “como el DPPT-TT”, dentro de un polímero gomoso, “el SEBS”, a partir que se han creado estos “transistores estirables”. Los compuestos no se mezclan, pero, a través del nanoconfinamiento, “conviven y mantienen propiedades como la elasticidad y la conductividad eléctrica”. El nuevo material ha sido denominado Conphine.

“Para trabajar con materiales de silicona, se necesita una temperatura muy alta y vacío para procesarla; en nuestro caso, usamos capas de solución y las imprimimos, por lo que su coste de fabricación resulta menor”, ha explicado una de las autoras del estudio Zhenan Bao, de la Universidad de Stanford (en EE UU). Los resultados de la investigación, y su posterior análisis, han mostrado cómo este material experimenta tan sólo cambios mínimos en su conductividad cuando lo estiran al 100% de su longitud o “incluso al cubrir la superficie de un dedo y doblarse con su movimiento”.

Según sus responsables, la utilización de estos nuevos materiales, menos costosos y más flexibles, quizás abra la puerta a toda una nueva generación de dispositivos ponibles, no sólo en el campo del consumo electrónico, sino también en diversos ámbitos de la medicina. La científica Bao ha dicho al respecto: “Nuestros circuitos podrán aplicarse para ayudar a mapear las corrientes eléctricas que generan tanto el cerebro como el corazón; también nos permitirán diseñar dispositivos electrónicos implantables en el organismo”.

Fuente: Salud Digital