24 nov. 2017

Desarrollan una pintura autolimpiable resistente a la humedad a base de nanopartículas de dióxido de titanio recubiertas

Yao Lu, Ivan Parking y Claire Carmart son tres de los investigadores del University College London, del departamento UCL Chemistry, que durante los últimos años han investigado en un nuevo nanomaterial aplicable al campo de la construcción, una pintura autolimpiable.

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Los nanomateriales forman parte del futuro próximo de la construcción, donde se prevé que sean capaces de aportar ventajas significativas en cuanto a mejora de resistencia y otra serie de propiedades, entre ellas, la capacidad autolimpiable de los materiales.  El estudio titulado Markets for Self-Cleaning Coatings and Surfaces: 2015 to 2022, establece que el mercado de los materiales autolimpiables crecerá unos 3,3 mil millones de dólares antes de los tres próximos años.

La pintura autolimpiable creada por el UCL es un recubrimiento compuesto a base de nanopartículas de dióxido de titanio recubiertas, utilizadas por su no toxicidad y su estabilidad en disolución acuosa, resistente a la humedad. El acabado rechaza el agua y otros líquidos como el aceite, creando en la superficie un efecto perlado. El agua aplicada sobre la superficie acabada con este producto forma gotas de diversos tamaños que se deslizan sobre el material, arrastrando en su recorrido la suciedad depositada sobre la superficie, que se va mezclando con el agua, favoreciendo la autolimpieza.

El proceso, descubierto en 1973 por el botánico Wilhelm Barthlott, es conocido como "Efecto Loto", por imitar el lavado natural que se produce en la superficie de las hojas de ésta y de otras especies de plantas acuáticas.

Para que este efecto tenga lugar la superficie debe ser áspera y cerosa. El reto de la investigación fue crear estas condiciones en superficies duras y blandas, diseñando una pintura que, combinada con diferentes adhesivos, fuese capaz de mantener las propiedades repelentes al agua después de que las superficies fuesen dañadas.
Se usaron diferentes métodos de recubrimiento para las diferentes superficies ensayadas en función del material: vidrio, acero, papel y otros materiales. La pintura respondió bien para todas ellas, en las que se simuló el desgaste propio de estos materiales durante su vida útil.

Los ensayos se realizaron sobre muestras con un área de 20 cm2, pero queda demostrado que el producto puede funcionar en áreas extensas como pueden ser las de los paramentos exteriores o interiores de un edificio.
Una de las principales ventajas del producto es que, durante el proceso de autolimpieza, no sólo se ve arrastrada la suciedad, sino también los virus y/o bacterias presentes en la supeficie, lo que determina la idoneidad de su uso en revestimientos interiores de edificios sanitarios, docentes, etc.  

Fuente: Arquitectura y Empresa