09 abr. 2018

El reciclaje de envases y plástico permite la fabricación de láminas multiusos

El reciclaje de envases de Tetra Brik y de plástico ha permitido a emprendedores ecuatorianos aplicar los principios de la economía circular en la fabricación de una lámina muy resistente con la que diseñan y construyen casas ecológicas, muebles y multitud de objetos para uso doméstico cotidiano e industrial y una fibra para muebles.

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Hay dos formas de reciclar el Tetra Brik, el producto más popular de la empresa sueca Tetra Pak, dice Sáenz, "uno post industrial", es decir, el que las industrias desechan por fallos en el propio material o en la impresión de los logotipos y dibujos. Y el "post consumidor", del que por medio de "máquinas hidropulper" las empresas cartoneras separan la fibra de celulosa y "nos venden el polialuminio restante (mezcla de plástico polietileno de baja densidad y aluminio).

Antiguamente se pensaba que había que "separar siempre" los tres elementos: el cartón, el plástico y el aluminio de los Tetra Brik, pero "se han dado cuenta del alto coste económico y medioambiental que conlleva el proceso". "Cada kilo de polialuminio representa 104 envases Tetra Brik de un litro", explica Muñoz. Con el polialuminio, dice Sáenz, "fabricamos tableros aglomerados que son más resistentes a la humedad, se pueden laminar y son más económicos que los de madera".

Además, están perfeccionando su utilización para el suelo en helicópteros militares.

Estos tableros de polialuminios es el "único material autorizado en espacios naturales y protegidos en Ecuador", sostiene el joven emprendedor. Sin embargo, a pesar de que en el país sudamericano se podría obtener la materia prima suficiente de los residuos domésticos, un deficiente sistema de recogida de basuras sin separación de residuos les obliga a importar 100 toneladas de polialuminio desde España, Brasil, México y Malasia, entre otros países.

Actualmente el mercado local les proporciona unas 30 toneladas de polialuminio al mes, asegura Sáen, "pero necesitamos de 60 a 150 toneladas mensuales para que el negocio sea rentable".

A los tableros se les puede doblar, dar diferentes formas y pueden tener diferentes grosores según la industria que los demande, señala el empresario ecuatoriano, y "tienen una garantía de 30 años, porque son aislantes térmicos y acústicos y de fácil instalación", de ahí que se utilicen para tejados, paredes, suelos, entre otros usos.

Fuente: Madri+D