25 mar. 2020

Electricidad para desactivar un adhesivo subacuático inteligente

Con una pequeña descarga eléctrica, unos ingenieros biomédicos logran en 7 segundos que un prototipo de pegamento "inteligente" subacuático, pase de un estado en el que es pegajoso a un estado en el que no lo es. La corriente eléctrica desactiva su adhesión. Este prototipo de pegamento "inteligente" es un material que contiene catecol.

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El avance es obra del equipo de Bruce Lee y Saleh Akram Bhuiyan, ambos de la Universidad Tecnológica de Michigan (Michigan Tech) en Estados Unidos.

La capacidad de activar y desactivar la adhesión es lo que hace que un pegamento sea “inteligente”. Pero hacerlo en el agua es muy distinto de hacerlo en la atmósfera.

Inspirados en la naturaleza, los catecoles son compuestos sintéticos que emulan las proteínas pegajosas secretadas por los mejillones y resultan una clase prometedora de materiales para crear nuevos adhesivos “inteligentes” que funcionen bien en el agua.

La nueva tecnología podría ayudar a mejorar pegamentos subacuáticos, apósitos para heridas y accesorios protésicos. Podría incluso servir para fabricar piezas de automóviles y de otros tipos.

Uno de los experimentos de la investigación en la que un equipo de la Michigan Tech ha usado electricidad por primera vez para desactivar, en un medio de agua salada, la adherencia de un material que contiene catecol. (Foto: Sarah Bird / Michigan Tech)

Muchos investigadores han estado usando catecol para emular las proteínas adhesivas de los mejillones, pero aplicar electricidad para desactivar la adherencia es nuevo, tal como destaca Lee. Hacerlo así es más conveniente que mediante la regulación del pH como se ha venido haciendo hasta ahora y debería hacer más fácil la integración con dispositivos electrónicos, ya que la adherencia podría desactivarse con el mero acto de presionar un botón, e incluso podría automatizarse.

En las pruebas realizadas con el nuevo sistema para despegar el adhesivo, se constató que un voltaje lo bastante alto es capaz de lograrlo en solo siete segundos. El cambio viene acompañado de una llamativa transformación de color. El material, que en su estado adherente es blanco, se vuelve rojo cuando se desactiva su adherencia (lo que incluye su oxidación).

El siguiente paso en esta línea de investigación y desarrollo será idear un método igual de rápido y práctico para hacer la conversión a la inversa, o sea desde el estado no pegajoso (de color rojo) al pegajoso (de color blanco). Ya hay un modo para lograrlo, mediante la regulación del pH, pero sería más deseable hallar un modo más rápido.

Fuente: Noticias de la Ciencia

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