29 jul. 2020

¿Qué aporta la economía circular a las ciudades?

Según estudios recientes el 75% del consumo de recursos naturales tiene lugar en las ciudades, éstas producen el 50% de los desechos globales, y son responsables entre el 60 y el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

0
economia-circular-ciudades
1

Si, estás en lo cierto, son los síntomas del adictivo modelo económico lineal basado en el fabricar-usar-tirar.

En líneas generales, la necesidad de un cambio es cada vez más evidente, y las ciudades no son ajenas a estos efectos, especialmente cuando, según estimaciones de la ONU, el 80% de la población mundial vivirá en ciudades en 2050.

Es cada día más evidente que la economía circular ofrece la oportunidad de dar respuestas a los desafíos a los que se enfrentan nuestras ciudades, cuestionando y repensando la forma en que usamos los materiales, consumimos los servicios y generamos valor de una manera sostenible y responsable con el Planeta.

Si sabemos que es en las ciudades donde se consumen y desperdician la mayoría de los materiales, y donde los edificios, vehículos y productos son usados de una manera abiertamente ineficiente, ¿qué pasaría si?

¿Eliminásemos tanto los desperdicios como la contaminación de las ciudades a través del diseño sostenible?

¿Mantuviésemos los productos y materiales en uso en las ciudades, y estos mantuvieran su valor?

¿Regeneráramos los sistemas naturales en las ciudades y en sus alrededores?

Es cierto que cada vez es más frecuente que nos planteemos alguna de las cuestiones anteriores, pero lo importante es dar el paso a discutir el conjunto de la problemáticas de nuestras ciudades desde otro punto de vista.

La implementación de una visión en las ciudades basada en el paradigma de la economía circular puede proporcionarnos enormes beneficios en relación a las 3 vertientes de la sostenibilidad: la económica, la social y la medioambiental.

Este cambio sustancial con respecto al enfoque puede estimular el surgimiento de una:

Ciudad próspera, en la cual la productividad económica aumente a través de una menor congestión, de eliminar residuos y de reducir costes, y donde las nuevas oportunidades de crecimiento y de negocios puedan apoyar el desarrollo nuevas oportunidades de trabajo.
Ciudad habitable, con una mejor calidad de aire y salud urbana, con una reducción en emisiones de carbono y contaminación, y con mejores relaciones sociales.

Ciudad resiliente, que mantenga los materiales en uso y reduzca las presiones sobre los materiales vírgenes, y que trabaje con capacidad de producción local y distribuida, y que aproveche las nuevas tecnologías habilitadoras digitales.
Sin duda estos beneficios pueden aflorar pero para ello es necesario cambiar la manera en que se planifican, diseñan y financian los sistemas urbanos, así como la forma en que se crean, usan y reconvierten.

Esta nueva visión que proponemos puede ayudar a solucionar las prioridades importantes y urgentes de los gestores municipales relacionadas con la vivienda, la movilidad y el desarrollo económico.

También se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a cumplir en 2030, especialmente con el ODS nº 11 sobre comunidades y ciudades sostenibles, y los relacionados con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), y la mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático.

En última instancia, se trata de una transición colaborativa hacia un futuro de ciudades prósperas que son habitables y resilientes, y que usan materiales y servicios de acuerdo con los principios de la economía circular.

Si te interesa este tema, la Fundación Ellen MacArthur presentó el estudio Circular Economy in Cities que consiste en una serie de recursos accesibles que proporcionan una referencia global sobre el asunto orientado a gestores municipales y otros actores urbanos.

Los gobiernos de las ciudades se encuentran en una posición única en la transición hacia una economía circular, ya que pueden posibilitar, liderar e involucrar a otros actores clave de los sectores público y privado, y utilizar el amplio rango de mecanismos e instrumentos de política que están disponibles, incluyendo todo lo relativo al modelo de ciudad inteligente o smart city.

Fuente: Ecointeligencia 

Otras noticias que pueden interesarte:

PLA de madera: cuando la impresión 3D imita materiales

House Habitat entrega una vivienda biopasiva integrada en el Montseny diseñada por RGA Arquitectes