16 oct. 2017

A la caza de tendencias

El coolhunting empresarial se ha convertido en la herramienta que necesitan los profesionales para enfrentarse al nuevo escenario de mercados.

subvencion_diseño_carm_cetem

Adelantarse al mercado, y a su vez, adelantarse a los competidores para conseguir diferenciarse. El objetivo máximo de toda empresa. ¿Cómo alcanzarlo? ¿Es esto posible? Sí. Éstas y otras preguntas pueden ser respondidas a través del coolhunting empresarial. Esta actividad ha sido tradicionalmente identificada con la industria de la moda, pero resulta esencial potenciar su papel en otros campos empresariales, pues la necesidad de aprender a detectar las próximas tendencias que intervienen en el desarrollo de un determinado sector es un fin esencial en toda empresa que busque el éxito y la excelencia.

Coolhunting es un término en el mundo del marketing y la publicidad, que se puede traducir como "caza de tendencias". El trabajo se refiere a hacer predicciones sobre cambios o surgimientos referentes a la cultura del consumismo y la moda. Esta información ha tenido un gran impacto para ayudar a empresas a estar preparados para aprovechar tendencias sociales. Quienes se dedican a esto se denominan coolhunters ("cazadores de tendencias").

Un coolhunter es, ante todo, un investigador social, con gran capacidad de analizar y cuestionar constantemente su entorno, todo para estar un paso más adelante del presente. Un cazador de tendencias debe tener la capacidad de alejarse de la corriente (mainstream), del encasillamiento, y observar en varias direcciones, pues de lo contrario será muy difícil identificar tendencias; estar siempre alerta para bucear por debajo de la corriente; ser completamente sensible, estar abierto y absorber como una esponja, para poder leer y entender los signos de una cultura.

La necesidad de aprender a detectar las próximas tendencias que intervienen en el desarrollo de un determinado sector es un fin esencial en toda empresa.

El coolhunting es un área netamente multidisciplinar, ya que la observación y la investigación acerca de una determinada tendencia de consumo sólo pueden ser realizadas a través de la suma de múltiples facetas: la sociología, la psicología, el marketing y el diseño gráfico son las bases sobre las que se cimenta una buena investigación de mercado de la que resulte una estrategia de marca novedosa y competitiva.

Así, el coolhunting debe siempre estar alerta de lo que sucede a pie de calle, y a la vez tiene que utilizar internet y las redes sociales para tomar el pulso continuo tanto a la evolución de las tendencias y modas, como al nacimiento de las nuevas. Las herramientas que el coolhunting empresarial como estrategia de posicionamiento y branding utiliza serían por tanto la innovación, la estrategia, la globalización, la competitividad, las tendencias, la comunicación, el I+D+I, el urban style y el life style. De esta manera, a nivel laboral, en el coolhunting tienen cabida la participación de profesionales de ámbito multidisciplinar.

Las herramientas que el coolhunting empresarial utiliza son la innovación, la estrategia, la globalización, la competitividad, las tendencias, la comunicación, el I+D+i.

La disciplina del coolhunting empresarial consiste fundamentalmente en:

· Detectar, identificar y analizar tendencias.
· Obtener información útil y relevante para nuestra organización o nuestros clientes.
· Anticiparnos a nuestra competencia, detectando lo que demandarán los consumidores en el futuro.
· Detectar oportunidades de negocio que podamos aprovechar.
· Identificar las amenazas que aparezcan, cuantificando su impacto en nuestro negocio y/o el de nuestros clientes.
· Detectar nuevos nichos de mercado donde posicionarnos antes que la competencia.
· Aprovechar comercial y económicamente las tendencias detectadas.

El coolhunting empresarial se ha convertido en la herramienta que necesitan los profesionales para enfrentarse a este nuevo escenario de mercados. Les dota de los conocimientos, habilidades y herramientas necesarios para competir. Los profesionales que usan esta disciplina adquieren una ventaja competitiva, porque mejoran y potencian sus resultados profesionales y los de sus organizaciones.
Las empresas compiten a través de sus equipos de personas, así que contar con los profesionales mejor preparados se ha convertido en algo imprescindible para sobrevivir.

Fuente: 1, 2.